Existen básicamente dos formas importantes de Budismo: el Budismo Theravada y el Budismo Mahayana. Los textos del primero están escritos en Pali y los del Mahayana en Sánscrito. El Budismo Mahayana se apoya en las enseñanzas básicas de Buda: las Cuatro Nobles Verdades, el Octuple Sendero y la visión de los fenómenos condicionados como entidades impermanentes y en última instancia insatisfactorias. Tal como refiere Bart Gruzalski en su libro Buda, los practicantes del Budismo Mahayana alcanzan eventualmente la comprensión perfecta del modo de ser de las cosas, viviendo absolutamente el ideal Bodhisattva. Estos fieles Mahayanas rehusan entrar en el Nirvana hasta que todos los seres sintientes no hayan sido iluminados. Durante este estadio estos fieles adquieren conciencia de la parte que han de desempeñar en cumplimiento de su promesa de trabajar sin descanso por la liberación de todos los seres, mientras que en los más profundo de sus consciencias experimentan un cambio total de dirección desde el egoísmo hasta la compasión universal. Para el Budismo Theravada lo más importante es en cambio, alcanzar la iluminación individual. El énfasis Mahayana en la compasión desemboca en prácticas como la visualización de meditaciones cuyo objetivo es tomar sobre uno mismo el sufrimiento de los otros (Tonglen)
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La Guia de las Obras del Bodhisattva escrita por el maestro indio del siglo VII Santideva, es la fuente principal de la mayor parte de la literatura que versa sobre la actitud altruista de anteponer la felicidad de los demás a la de uno mismo.